Santo Domingo.– El presidente de la Suprema Corte de Justicia, Henry Molina, planteó una transformación profunda del sistema judicial dominicano, basada en la digitalización integral y en el uso estratégico de los acuerdos procesales, con el objetivo de reducir los tiempos judiciales a un máximo de seis meses por instancia.
Durante su exposición, Molina subrayó que los acuerdos previos al juicio deben ser reforzados mediante la creación de una oficina probatoria, consagrada en el Código Procesal Penal, que prepare los expedientes y facilite la negociación en la audiencia preliminar. Asimismo, defendió que los tribunales unipersonales asuman una mayor carga de casos, adaptándose a las distintas tipologías penales.
Otro de los puntos claves que destacó fue el establecimiento del interés casacional en la Suprema Corte, con miras a descongestionar el alto tribunal y generar jurisprudencia unificada que beneficie a todo el sistema judicial.
Sobre la digitalización, Molina afirmó que debe ser un eje transversal, desde la investigación policial hasta el cierre de cada proceso. “La información debe fluir digitalmente, con notificaciones y trámites completamente electrónicos. Ya tenemos las herramientas; solo falta aplicarlas plenamente”, aseguró. El magistrado recordó que el Poder Judicial lleva cinco años avanzando en esta transformación tecnológica, con logros tangibles que consolidan una justicia más ágil, accesible y moderna.
